
Y llegó el momento de pintar bodegones con color! Aplicando la misma lógica del bodegón de blancos (mi naranja tiene veintiún mil colores, pero a la larga debe verse como una naranja! Y no vale decir naranja, naranja oscuro y naranja claro). Cada objeto se construye dependiendo de la luz y los rebotes que hayan. Qué quiere decir esto? Existen diferentes tipos de luz que serán los encargados de alterar el color: la luz fría es la que cae directamente del sol! los tonos más luminosos; la cálida que es ese pequeño toque de luz que por algún motivo está en la sombra, y como su nombre lo dice, es de una tonalidad más cálida, sutilmente brillante. Y esta por supuesto la “no luz” la sombra, que por ser oscura no tiene menos color.

Cada objeto y el ambiente que lo rodea es un mundo diferente. Cabe recordar, que esto es solo una partecita de toda la teoría del color, pero básicamente todo se aprende con practica, como todo en la vida. Observar, observar y observar. Y un consejo muy útil, es aprender a apreciar el todo antes que el detalle. La silla no sería la silla de no ser el piso sobre el que está y las paredes que las rodean.


